VISITA BARRIO LA BOCA –
FUNDACIÓN PROA
Apoyado en los textos de Georges Didi-Huberman
-“<denkraum> significa
espacio para el pensamiento, que es lo que una exposición ha de propiciar”
- “Un ensayo es un
pensamiento en imágenes, un pensamiento que tiene la afinidad con la imagen. Un
ensayista es alguien que engrana distintas imágenes de modo que saquen a la luz
un pensamiento. No hay dogma aquí, sino montaje”.
- “El ensayo conlleva la
ausencia de una última palabra, de un final. Decir que uno escribe un ensayo es
ya decir que uno va a volver a intentarlo, a ensayarlo de nuevo”
Análisis
Al visitar un ámbito
museístico como lo es Fundación Proa, es inevitable situarse en el contexto
histórico socio cultural del barrio, es decir, La Boca. Claramente hay un gran
contraste entre las características de Proa, que es una empresa privada con
mucho capital monetario, con intenciones de alcanzar un ámbito internacional, y
las características del barrio de La Boca, que es un barrio humilde, con calles
todavía de piedra, paredes y casas muy antiguas de chapa y madera, donde la
gente que vive en el barrio es gente humilde, de no muchos recursos económicos,
etc., entonces uno dice o se pregunta ¿qué relación podría tener Proa y el
barrio La Boca? ¿Por qué no podría estar en otro lugar? Y uno indefectiblemente
debe remitirse al pensamiento, al análisis, y es ahí cuando las cosas empiezan a
tomar un sentido más coherente y profundo.
Actualmente, el barrio de La
Boca es un barrio que está visto como peligroso, digamos que uno como ser
humano es prejuicioso, y más en la situación social-política-económica que
atraviesa nuestro país en estos momentos, y la sensación que provoca el barrio
(por lo menos a mí), es una sensación de tristeza, de pobreza, de un barrio que
quizás se quedó en el tiempo y no pudo progresar, no pudo crecer y acomodarse a
las necesidades actuales, como que es un barrio que vive de recuerdos. Entonces
¿por qué Fundación Proa está en la Boca? Y ahí es cuando hay que remitirse al
pensamiento, al análisis más profundo, y principalmente en este caso,
remitirnos al pasado histórico para lógicamente poder entender mejor el presente.
La Boca es el barrió quizás
que más relación tiene con el arte y con las vanguardias artísticas. Artistas
como Quinquela Martín en su momento impulsaron la idea de construir casas, una
escuela, un museo, un teatro, donde se mezclan y se relacionan las artes (a la
manera de la Bauhaus) y nosotros como estudiantes de diseño no podemos ser
ajenos a eso.
Es por eso también que el
museo está pensado como un espacio que rompa un poco las barreras entre el
adentro y el afuera, entre lo público y lo privado, entre lo que es Fundación
Proa como empresa privada y el contexto histórico del barrio. La construcción
de la fachada de vidrio permite una interacción entre el afuera y el adentro,
una transparencia percibida desde lo visual, se trata principalmente de una interacción
con el barrio. Es un espacio que está pensado como una fusión entre lo antiguo
y lo nuevo, entre la memoria y la tecnología.
En el sitio web del museo
dice: “En el caso de La Boca hay, por supuesto, una tensión entre preservación
de una herencia y el pedido de vitalidad continua que requiere la incorporación
de tecnología y la reprogramación permanente de sus edificios públicos y
espacios urbanos”.
Fotografías

